En esta playa están mis penas
Y mis alegrías bailando con la Luna
Mi dolor revolcándose en la arena
Mi paz, de escarcha y duna
La hiedra amarga de mis idilios
La flor mimosa de mis acacias
La marea blanca de mis ríos
Y el hielo negro de mi desgracia
Flotan susurros reprimidos
Vuelan cuervos desterrados
Polvo, flores, bruma y brillo
Ensenada de cristal nacarado
Todas estas cosas emergen, deslumbran
Desaparecen, evolucionan, marchitan
Van o vienen o quedan o marchan o huyen
En esta bahía de lámpara y mesita
Rodeado de noche, de estrella y rocío
En la arena, sólo una cosa quieta,
Sólo una permanece inmóvil y sin frío
Aquella de ojos pardos y mirada grave
Ésa brava y áurea y sosegada
Aquella de corona azul y rastro de ave
Descendió a mi playa con luz de diamante
Con batir de cisne y vuelo de horizonte
Se posó en mis cristales sin quejas, con arrullo
Alba su alma cual monoceronte
No sentí llama más luminosa
No he sentido fuego más puro
Con edad de universo cuajado de nebulosas
Filtró su belleza en mi pensamiento
Con un eco de jilguero, de alondra, golondrina
Templó mi alma y sesgó mi miedo
Nació una selva de orquídeas
En las granadas alcobas de mi pecho
No quise otra luz que su sonrisa
¡Ay, no quiero otras sonrisas ni otro acecho!
Tiempo ha llovido, Saturno ha comido
Desde aquel inmortal día nublado
Y él aún sigue en mi arena, con mi mar
En mi playa de corazón garuado
Con mi Estrella y con mi Luna
Con mi cielo, con mi noche
Con mis elfos, con mis montes
Con mis tercos y delicados cisnes
Con mis recuerdos, con mis sueños
Con mis olas, con mi Sol
Con esperanza… Con esperanza…
No creas que intenté olvidarte
No pienses que te he olvidado
Mi cristal te entregué con las mareas
Mi cristal, corazón abrillantado
Han soplado vientos en este golfo
De orilla, de ilusión y de deseo
Ninguno me ha domesticado
Sólo tu tormenta me tiene preso
Pero ya se impacienta tu recuerdo
Te quiere vivo, tangible y pleno
Ahora, en este día, en esta noche,
Mi lengua eleva su dictamen
Que emerge del profundo fondo marino
Con voz de hechicero, de musa, de trino
¡Poderoso amor, inspira mi viaje!
Sólo llevo mi alma por equipaje
¡Y ese corazón donde bebí la vida
Presenciará una lucha con mi destino!
No tendré victoria ni saldré vencido
Sino que habrá una playa y un mar encantado
Donde reposarán y volarán dos enamorados…

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